Una sociedad sana, es el resultado de seres humanos sanos. No al contrario. Para cambiar la sociedad y por ende las organizaciones, debemos comenzar por los individuos.

Somos un equipo de trabajo, especializado en ofrecer información y herramientas con las que personas, familias y organizaciones logren obtener resultados más satisfactorios, atravesando por un proceso de transformación personal.

Nuestro punto de partida consiste en ubicarnos en la realidad de cada individuo u organización; esta nos muestra lo que está sucediendo, para así comprender el porqué de los resultados que se están obteniendo en el presente y que impiden construir una realidad más satisfactoria; llevando a cada individuo u organización a la transformación de su realidad, brindándoles las herramientas necesarias para que se transformen en líderes de bienestar.

 

Nuestros procesos personales y organizacionales se desarrollan en tres etapas:

  1. Realidad
  2. Comprensión
  3. Transformación

Nuestra promesa de valor está cimentada en estos pilares:

  • Incondicionalidad
  • Compromiso
  • Confianza
  • Lealtad
  • Servicio

Proporcionamos herramientas suficientes, eficientes y oportunas que creen nuevas formas de abordar la vida, las relaciones y el trabajo.

La vida es como un océano lleno de posibilidades que ofrece la oportunidad de disfrutar de amaneceres y atardeceres llenos de color, de días de horizontes infinitos, nuevos puertos y tierras por descubrir. Sin embargo, muchas personas se pierden de esto, ya que su mente; que es la brújula que orienta su vida, se encuentra descalibrada manteniéndolos inmersos en remolinos de ansiedad, confusión y malestar. Para acceder a una nueva realidad, el primer paso es calibrar la brújula interna.

No se puede transformar lo que no se puede comprender.

De esta misma manera abordamos el trabajo en las organizaciones. Entendemos que la vida es una analogía del arte de la navegación, donde un buen capitán y su tripulación no se forman en el puerto. Se forman en el mar; enfrentando y aprendiendo de las experiencias que este ofrece. Un buen capitán tiene que conocerse a sí mismo, a su tripulación, a su embarcación y tener una carta de navegación que le ayude a orientar a toda su tripulación; de manera que puedan llegar a puerto sin importar las condiciones externas. Todo capitán debe contar con una brújula bien calibrada y esta es su propia mente.

Nuestros procesos personales y organizacionales se desarrollan en cuatro etapas:

  1. Diagnóstico.
  2. Comprensión.
  3. Herramientas.
  4. Acciones.